9 de octubre de 2008

La llamada de Alicia

Alicia me ha llamado al celular un viernes por la noche. Me ha sorprendido. No sé si aún es mi amiga.

Con Alicia he salido algunas veces. Despues de dos intentos fallidos de hacerla mia, me aburrí de sólo besos y fajes. La encontré meses despues en una discoteca, le vendí mi imagen de chico reformado, no le propuse nada indecente y mostré indeferencia, pero al final he ligado con una de sus amigas. No supe de ella por mucho tiempo, en el msn no me hablaba y yo no he insistido. El Foncho y yo la hemos encontrado en la playa este verano. Los he presentado y ella a su amiga. Al llegar la tarde-noche ya estamos borrachos así que decidimos quedarnos en algun hostal aledaño. Bajamos hasta Pucusana, ellas han llamado a sus casas, y nosotros comprado varios six-pack de chelas y pagado dos habitaciones. Entramos todos a una, seguimos cheleando y escuchando música. Foncho a propuesto jugar a la botella borracha, todos aceptamos. Comenzamos con preguntas, al rato su amiga dice que le aburre contestar. Propongo que sean prendas, ellas aceptan. Seguimos jugando, pero quedamos en ropa interior. No quieren quitarsela, prefieren agarres. Alicia me besa distinto a antes, con más pasión. Yo sólo pienso en todas las veces que me dejó caliente. Me toca castigarla, le digo que agarre con el Foncho por varios minutos, ella me mira odiandome. Yo me acerco a su amiga, le digo que me gusta, que quiero agarrar aunque no haya castigo. Ella acepta, esta exitada, gime mientras la aprieto contra mi. Alicia nos mira, se enoja, coge de la mano a Foncho y se van a la otra habitación. A la mañana siguiente Foncho les dice para volver a la playa, la amiga de Alicia quiere ir, ella la obliga a regresar a Lima. Foncho me cuenta que han tirado.

Alicia esta al telefono, me habla de su vida. Yo sigo sin saber si somos amigos. Me dice que esta aburrida, me pregunta si tengo planes. Le digo que debo trabajar el sabado por la mañana. Me dice que vayamos un toque a la "Calle de las Pizzas" . Le digo que son las once, que me da flojera. Me contesta que no sea malito, que a las dos nos vamos. Le digo que es una pesada, que mejor invite a Foncho. Se ríe, hay un silencio, me responde que si tuviera su número lo haría, que ganitas no le faltan. Le ofresco el número de Foncho. Me dice que no porque sólo quiere conversar. Pienso que es una puta caleta, que se hizo la estrecha conmigo. Ella disfruta mi silencio. Me dice que no me va rogar unas chelas por los viejos tiempos. Recuerdo que Foncho me dijo que era uno de las mejores polvos que había tenido, me regresan las ganas de tirarmela. Le digo que si llega en media hora nos tomamos esas chelas. Me dice que no hay problema y cuelga.

Alicia esta parada, como muchas, en la aburridisima esquina de la "Calle de las Pizzas". Ha subido un poco de peso, pero sigue rica. Entramos a un bar de estilo mexicano, nos sentamos afuera, pido unas chelas. Me dice que su amiga siempre le pide mi número, que no se lo da porque es una pendeja. Le digo que me da igual, pregunto por qué no siguió saliendo con Foncho. Se ríe, me contesta que es mi amigo, que yo debo saberlo bien. Miento nuevamente, le digo que no sé. No me cree, pero igual me dice que Foncho sigue enganchado con su ex. Me cambia de tema, me cuenta que sigue estudiando Diseño de Interiores. Me aburre la conversación. Tomo rápido, le sirvo más cerveza. Me sigue contando sus cosas. A mi me sigue sin importar su vida, fingo, me río exageradamente cuando hace una broma. Prendo un cigarro, veo la hora, son la una con treinta, la gente sigue desfilando por la calle. Me hace preguntas sobre los últimos meses. Le respondo lo primero que se me ocurre. El tiempo pasa, es hora de empezar mi plan.

Ella va al baño. Al regresar le lanzo la pregunta: ¿Por qué te acostaste con Foncho a la primera? ¿Por qué conmigo no quisiste? Me mira y me dice: no sé. Le vuelvo a preguntar: ¿Te gustó más que yo? Se ríe sarcasticamente, me dice: no me hagas responderte. Le digo que no me importa, que es pura curiosidad. Se enfurece, me dice: eres un idiota, te agarraste a dos de mis amigas. Le digo que no tiene porque enojarse. Me responde: yo quería tirar contigo esa noche, recuerda mis besos. Le digo que no me acuerdo. Se enerva más, me reclama que su amiga gimiera tan fuerte mientras nos besabamos. Le digo que no es mi culpa. Me dice: tiré con Foncho por enfado, pero no voy a negar que también porque me gustaba. Nos quedamos callados.

Alicia esta callada. Pido otra jarra, hago una broma. Alicia empieza a tomar más rápido. Yo estoy tranquilo, todo esta saliendo como esperaba. Hablamos de otras cosas, le sigo el rollo. Ya no esta enojada, me pregunta si salgo con alguien. Le digo que no, es cierto. Miro el reloj exageradamente. Me pregunta si ya quiero irme. Le digo que debo trabajar temprano, ya son las dos y media. Acaba su chopp, termino el mio. Salimos, camino lento. Ella va callada, también camina lento. Es hora de arriesgarme, de manipularla. Le digo que esta vez no se puede quejar, que hemos salido solos y no le he propuesto ni intentado nada. Se rie, sigue callada. Pienso que no reaccionó como esperaba, le pregunto si somos amigos. Mueve la cabeza afirmativamente, estamos en la esquina. Le digo que ella tome primero el taxi, estoy casi resignado. Paran tres carros, no sube a ninguno. Me doy cuenta que no se quiere ir. Todo ha salido como pensé, pero yo no pienso proponerselo. Le pregunto que pasa. Me responde que nada, no me mira. Le digo que me diga, le pregunto si esta molesta conmigo. Contesta que no, que sólo quiere preguntarme algo. Yo sé cuál es la pregunta, la animo a hacerla. Duda, permanece callada unos minutos. Finalmente me dice: ¿Ya no te gusto? Me pongo serio, le digo que sí. Pregunta por qué entonces no le digo nada. Le respondo que siempre me deja caliente, que mejor cambiemos de tema. Me dice que ella no quiere hablar, que la lleve a otro lugar.

Alicia entra a la habitación. Nos besamos, nos desnudamos. Se sube sobre mi, nos movemos. Me dice que esta cansada, se baja. Me pongo sobre ella, gime. Vamos bien, pero no es como me contó Foncho. No importa, me estoy sacando el clavo. Respira cada vez más rápido, ha terminado. Me pide que me mueva más lento, quiere disfrutarlo. Lo hago, sus gemidos cada vez son más bajos. Estoy sudando, me toca a mi. Le pido cambiar de pocisión, no me responde. ¡Esta dormida! No puede ser, la samaqueo, no reacciona, ahora ronca. Me levanto y me doy una ducha fría. Me visto, reniego, salgo de la habitación. Llego a la calle, tomo un taxi.

Alicia ha mandado un sms, eran las siete de la mañana. Me dice que soy un cobarde, que no debí dejarla sola. Medio dormido sonrío, ambos perdimos. Yo no me vine, ella no amaneció conmigo. Yo pensé tener una gran noche de sexo y venganza, ella pensó enamorarme en la cama.

Es obvio que ya no somos amigos.

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2 comentarios:

KinuKo on 9 de octubre de 2008, 23:09 dijo...

es tan...
es tan xD... tu!
porque no me soprende que tengas inspiración para escribir eso jajajaja

saludos ~

Fybra dijo...

superrr, te lo repito, nene eso pasa cuando se pone mucha espectativa en alguien o algo que no pasa aún, cuando sucede lo comparamos a nuestra espectativa y es un desastre casi nunca es mejor, porque solemos volar mucho.

 

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